martes, 4 de abril de 2017

SEGUIR DE PIE ANTE LA JAURIA

Haber declarado a Venezuela una amenaza para la seguridad e intereses del país sin nombre, y todas las acciones correspondientes a desestabilizar nuestra patria, debería ser más que suficiente para que todos los que decimos comulgar con las ideas libertarias bolivarianas  nos declaremos en permanente vigilia en defensa de nuestra revolución.
No es casualidad que las últimas proclamas de nuestros libertadores Bolívar y Chávez fueran más que un llamado, una instrucción a permanecer y fortalecer la unidad de los verdaderos patriotas. Es contraria a esta instrucción y por tanto indisciplina militante y revolucionaria, no acudir al llamado de unidad, unidad, unidad.
Para romper la unidad del cuerpo de la revolución los enemigos de la patria se valen de todas las herramientas y estrategias que incluso desde  el imperio le proporcionan para lograrlo. Hay situaciones complejas y seguramente esas complejidades serán profundizadas: mantener a la población en jaque, no dar tregua en materia de desestabilización económica; maniatar -en la medida de lo posible- la capacidad de maniobra del gobierno venezolano; desmoralizar las fuerzas chavistas, desde el llamado permanente a desconocer el liderazgo y la investidura del presidente obrero; son en definitiva y seguramente las acciones a seguir por parte de la oposición venezolana, siguiendo al pie de la letra las instrucciones que le son enviadas desde la CIA y el pentágono.
En este momento donde las jaurías muestran feroces sus dientes y se lanzan a tratar de desmembrar el cuerpo unitario de la revolución, no es admisible que haya quienes en su afán de decirnos sus descontentos o desacuerdos, se pronuncien mediaticamente, para lo cual los medios -hábilmente y no sabemos si en complicidad incluso con estos voceros-, aluden a su pasado de lealtad y de servicio a la revolución bajo la conducción del comandante Chávez.
Pero fue el mismo comandante Chávez que aquel diciembre, en su última aparición pública nos alertó de las estrategias del enemigo: No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles”, y de verdad no han faltado ni los ataques ni los depredadores de libertades. A esta advertencia siguió la instrucción de mantener la “unidad, unidad, unidad”.
Desde llamados al gobierno a realizar elecciones, hasta declaratorias de rompimiento del hilo constitucional, son entregados a los enemigos de la patria como combustibles para incendiar al país, por quienes en otros tiempos de alguna manera desde su posición acompañaron esta lucha emancipadora. Acuñándole además al presidente Maduro las acciones independientes que pudieran llevar los demás poderes constituidos, como los son el poder electoral y el poder judicial.
Sin pruebas conducentes de que las acciones del CNE y el TSJ, son instrucciones emanadas del poder ejecutivo, estos voceros del purgatorio parecen coincidir con quienes por años han adversado. Pero si aun fuese así, que es el gobierno quien retrasa las elecciones de gobernadores, o  intenta no caer en la ingobernabilidad que promueve la asamblea nacional, acaso no es un legítimo derecho tratar de revertir el juego sucio de la derecha y el empresariado golpista en su acción desestabilizadora. Cómo entonces, desde una maquillada ingenuidad se desconocen estas maniobras golpistas y se hacen públicas apariciones tanto nacional como internacionalmente para avivar las hogueras de los adversarios de la revolución bolivariana y chavista, es decir a los adversarios del pueblo.

Nos toca seguir de pie, nos toca avanzar en la profundización de la revolución, nos toca además desde una disciplina y militancia revolucionaria, ser críticos y autocríticos, fieles acompañantes de los que hoy llevan el timón de este barco cargado de sueños libertarios, de patria grande, de patria libre y de infinita humanidad y amor. Por la patria, por lo hijos e hijas, por nuestro pasado heroico y nuestro futuro de gloria.

1 comentario:

  1. Hermano respeto tus ideales, mas no lo comparto ni lo acepto aunque no te importe eso; me vas a disculpar pero yo conozco solo a un libertador y se llama Simón Bolívar lo demás es blasfemia.

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