martes, 30 de mayo de 2017

LA VOZ DE LOS FALSOS NO LA ESCUCHA EL PUEBLO.

En respuesta a Gabriela Ramírez
Por Jorge Moreno
La coherencia entre el decir y el hacer es signo que acompaña la virtud. Lejos está la traición de estos atributos. La ex-defensora del pueblo Gabriela Ramírez, luego de un largo silencio, asoma su posición y deja ver su desacuerdo rotundo con la forma en que el presidente Nicolás Maduro ha convocado al poder originario, y con mucha sutileza poética lanza entrelíneas, el argumento de moda, tanto para la derecha venezolana como para los que han traicionado al pueblo, a saber, “el legado del comandante Chávez”. 
Sorprende ver un escrito lleno de hermosas metáforas salpicado por el tinte de la falsedad y la incoherencia, y más cuando en ese mismo texto se acude a la coherencia como razón de vida, y es justamente de lo que carece aquel documento, como cuando crítica al actual Defensor del Pueblo diciendo que es un titular que parece estar más interesado en defenderse a sí mismo que al pueblo, explayando su historia personal en cada intervención”. Sin embargo, Ramírez cuando decide romper su silencio -al menos el mediático-, lo hace escribiendo trece (13) párrafos y una línea, de los cuales en diez de esos párrafos (10) habla de sí misma, es decir, de las mil doscientas noventa y cuatro (1294) palabras escritas, utiliza mil sesenta (1060) para hablar de su historia personalísima, vaya incoherencia con lo que escribe. Todo esto tan solo, para que al igual que los anteriores saltadores de garrocha, decirnos los muy chavistas que han sido, y así creer que están revestidos del traje moral que le da derecho a criticar todos los esfuerzos que ha hecho el presidente Maduro, el alto mando político militar de la revolución y esencialmente el pueblo revolucionario, por defender la independencia y la soberanía.
Destaca en el escrito de Ramírez, que no haya dicho absolutamente nada de las circunstancias que han llevado a realizar esta convocatoria, omite -y seguramente muy bien intencionada- cualquier reclamo a una fracción política que en su afán desmedido por asumir el poder ha seguido al pie de la letra, las indicaciones del plan diseñado por el pentágono para derrocar a la revolución bolivariana, el cual aunado a la desestabilización de los precios del petróleo, incluye: ataque a la moneda nacional; acaparamiento e improductividad de los principales alimentos, y productos de limpieza e higiene personal; infiltración de paramilitares en los sectores populares, para aumentar los niveles de inseguridad, así como preparar agentes terroristas; seguimiento del manual de derrocamiento de gobiernos escrito por Gene Sharp (lucha no violenta); campaña mediática internacional para preparar la intervención extranjera y/o la transición del poder; asesinato de cuadros de la revolución para amedrentar al chavismo; manejo de la psique de los opositores para producir odio exacerbado, y tener personas capaz de producir linchamientos y otras acciones monstruosas,  como los recientes casos ocurridos en el país. En cambio, solo se limita a reclamar un juego limpio al gobierno nacional, cuando los que han realizado todo tipo de trampas y deformaciones ha sido la derecha venezolana en perfecta sincronía con el sector empresarial parasitario del país. Esta omisión no es ingenuidad alguna, es el asqueroso resultado de la traición a un pueblo.
       No hay vicios de inconstitucionalidad en el llamado a constituyente hecho por el presidente obrero, ni en las bases comiciales de las mismas. Saciadas están de la soberanía popular, porque fue el pueblo el que aprobó en referéndum nacional las formas y condiciones para convocar al poder originario, y todo el resto del texto constitucional actual, inclusive las modificaciones hechas hasta ahora,  no estableciendo en aquel baño de pueblo, la condición de la consulta popular a las bases comiciales, por tanto ya el pueblo habló y fue claro, por qué ahora se pretende desvirtuar la voz de Dios.
       Referirse a la lealtad y a la conciencia utilizando la metáfora matrimonial, hubiese funcionado, si en el decir nos hubiésemos encontrado una relación de amor y lealtades como la de Manuela con Simón, donde la libertadora del libertador, no dejaba de amarle o serle leal, porque este estuviese lejos, incluso por tiempo prolongado, o porque no estaba de acuerdo con el trato amable que Simón tenía para con Santander y demás detractores. Sabía Manuela perfectamente de qué lado estaban los enemigos de la patria y nunca se dejó encantar con las mieles de la traición. Bastante nos dicen sus cartas, allí nos dejan ver además, que Manuela llevaba el fuego sagrado de la libertad y el amor a la patria en el alma.
    Ciertamente en el pasado se manipuló unas declaraciones que diera la ex-defensora para hacerla ver como si aupaba la tortura, y eso le costó una serie de insultos y detractores que nunca se fueron a la fuente original para hacerse de un criterio objetivo. Pero esta vez, su texto íntegro está allí, y quedará así para la historia, para ser analizado y usado como ejemplo de incoherencia entre lo que se dice y lo que se hace.
El legado de Chávez como bien dijo el presidente Maduro lo pretenden petrificar, para que termine siendo estatua quizá, pero la mayor virtud de Chávez, además de su amor a la patria y su lealtad al pueblo, fue su coherencia de vida. No hubo un torcer de opinión, no hubo un congratularse con los enemigos de la patria, no hubo nunca una traición a su pueblo, y en esta oportunidad la Sra. Ramírez una vez más hace lo contrario a lo que precisamente esgrime en su escrito, deja de ser la voz del pueblo, y pasa a ser integrante en el coro de los falsos que lo traicionan.

viernes, 26 de mayo de 2017

LUISA, NUESTRA RESPUESTA SERÁ CUIDARTE


  “Recuerden, compatriotas: esta batalla va a ser muy dura, porque no estamos batallando contra los factores de la oposición política venezolana, no estamos batallando tampoco contra los medios de comunicación;  ¡no!, realmente estamos enfrentando al imperio norteamericano”
Hugo Chávez Frías



Triste rol el dejar de un lado la equidad, la justicia, el amor y la verdad, para pasar a engrosar las filas de los violentos, que lejos de construir, están determinados a destruir con tal de desaparecer todo lo que se le parezca a la revolución bolivariana. La fiscal general de la república ha decidido transitar el camino de los que abandonan al pueblo, por irse tras de quienes hasta ayer fueron sus enemigos más acérrimos.
El miedo es libre y solo permanecen en su trinchera los que verdaderamente han luchado convencido de sus ideales, el resto, ante la posibilidad de la derrota terminan haciendo algo que los congratule con el enemigo.
Ahondar en términos jurídicos para demostrar que la fiscal actúa sin el sentido de justicia, es una tarea que ya muchos han abordado de manera brillante, la otra manera de abordar el tema del nuevo rol de la Dra. Ortega, es el político, ya que la crisis que vive nuestro país tiene sus orígenes en lo político y no en lo económico, porque es el poder político del país que la derecha venezolana desea asumir, y al no haber podido acceder a este por la vía democrática, se han ido por la vía del golpe de estado.
El Comandante Chávez siempre nos alertó de los peligros que corre la revolución bolivariana, porque nuestra lucha es contra el imperio, y  este, está acostumbrado a lograr sus objetivos sin importarle trasgredir toda norma nacional o internacional y mucho menos acatar el sentido ético. A estas alturas luego de la más despiadada guerra económica, de haber lanzados todos los ataques mediáticos posibles, con una campaña de desprestigio hacia la revolución, aún no han podido lograr un estallido social, esencialmente porque la mayoría del pueblo, chavista y no chavista está convencido que la violencia focalizada que hoy se ve en Venezuela, es producto de un golpe de estado continuado que en la actualidad ha entrado es su fase más crítica, para derrocar al gobierno nacional y con ello dar por terminada la era en que el poder ha sido del pueblo, la era de la conquistas sociales, la era de la reivindicación de la justicia social, la era del retorno al camino bolivariano, en fin la era Chávez.
Lo antes dicho nos lleva a entender que en esta fase del golpe y ante la eminente derrota que les dará el pueblo venezolano al instalar la asamblea nacional constituyente, deben desesperadamente buscar un hecho que conmocione al país; que ahonde las diferencias; que exacerbe a los violentos y de alimento a la jauría mediática, para preparar a la opinión internacional de la necesidad de intervenir a nuestro país militarmente.
Por su parte la derecha venezolana ha demostrado al igual que sus jefes no tener escrúpulos, a tal punto de incluso pretender asesinar a uno de sus dirigentes como fue el caso confeso del Sr. Leopoldo López y que fue el gobierno del presidente Maduro quien le ofreció la seguridad y dio las garantías para que no se efectuara esa abominable acción. Que ahora intenten sacrificar a un objetivo más emblemático y dejar la duda planteada que fue el Chavismo, es una opción que muy probablemente puedan llevar adelante, de allí la importancia de proteger a la fiscal general de la república, evitar a toda costa que sea objeto de cualquier acción que atente contra su integridad física. Pero además será la mejor respuesta que la revolución bolivariana -que es esencialmente guiada por el amor- le pueda dar a la Dra. Ortega, cuidarla de aquellos que hoy la izan como bandera, para luego -quizás-, utilizarla como mártir.

miércoles, 10 de mayo de 2017

¿Esconderme?

La diferencia entre tu odio y mi amor
no es siquiera tu forma desmedida de creerte superior
    ni la altanera risa que te dan los muertos propios y ajenos
tampoco la fulana lucha por tu libertad de venderte
       y mi convicción de dar
La diferencia no es que te exhibas en las redes como un prócer de violencias
o un cachorro nalgas blancas
no me engañan tus cantos libertarios
ni la escena de martirio que promulgas mientras odias
y vas quemando las naves que te quedan en el vientre 
Anoche tuve certezas 
de esas que se asoman a los abismos
y pude encontrarme con tu sombra 
intentando cortar claveles rojos
infiltrarse en nuestras procesiones para derramar tu ira de trompeta
tu ira acumulada entre comercial y comercial
entre estatuillas y premios
entre un golpe y otro golpe 
    brillo de muerte
    piel de zapa
    colmillo del miedo
No es culpa tuya tanto odio
lo heredaste sin remedio
  soy tu enemigo desde antes de nacer
sin proponerlo vine a desmembrar tu estirpe
Tu sueño americano es pilotear drones asesinos
Mi sueño americano es parecido a Simón
Mi certeza no acumula derrotas
es bandera en la historia de lo justo
Mis asesinos siempre han venido de noche
y yo que tan solo duermo dos horas
sin tachaduras
sin enmiendas
sin candado en la puerta
     con tu odio en mi bolsillo
me lanzo por las calles a hacer revolución
Mis padres y mis madres en esta historia no pidieron tu clemencia
ni se sentaron a esperar a sus hijos muertos
¿por qué lo haría yo?
   ¿quién te hizo pensarlo siquiera?
No es de clemencia que viven los que hemos cruzado el porvenir
vivimos de nuestra justa lucha
de nuestra grande historia
y de andar de calle en calle
de boca en boca
de bala en bala
    siempre de pie ante tu odio
de pie ante la muerte
de pie para vivirla
Sin pedir tu clemencia asesina
ni tu amor parasitario
ni tu demencial hipocresía de tenernos el mismo dios
Hoy exhibes como trofeo a mis hermanos que se han ido
quizá alguno de ellos terminen en tu pulpito
“defecando demonios” 
o tal vez se vistan con tus pieles
convencidos también de odiarme
Nada temo
Nada temo
El miedo es un recurso de los débiles
y la comodidad de los manteles no es bandera en mi trinchera
De este lado sabemos del espanto y del grito
de la oscuridad de los barrotes
del crepitar de las torturas
del Amanecer de Balas
del Canto General
de la Oración en la Noche Negra de América
sabemos que hay hilos que van uniendo en la sombra
los atajos del desprecio
Y hoy preguntas altanero dónde estaré cuando vengas por mí
en la hora de tu odio
¿Por qué preguntas lo que sabes?
No habrá hora de tu odio 
no habrá patria con retorno
no habrá fuga en estampida
Pero si aún persistes en buscarme
no me busques en las redes
ni me busques en tus sueños
Yo soy uno con millones
de corazón voluntario
estaré en las calles
en la selva
en los montes
en las plazas de los pueblos
en la esquina de los barrios
en las redes de la barca del pescador y su canto
en los pupitres de escuelas
en las flores con sus campos
Estaré donde siempre he estado
sin ocultar mi rostro 
ni venderme en las vitrinas
con la verdad de mi lado
cantando el himno del pueblo
tremolado entre sus labios
para decirte sin pausa
no te temo panfletario
ven por mi cuando quieras
que me encontrarás luchando
sin la tregua del que duda
con la pasión del que ama
No te afanes susto ebrio
no le temo a tus fantasmas
son mis huesos un continente
una historia
y una patria

martes, 4 de abril de 2017

SEGUIR DE PIE ANTE LA JAURIA

Haber declarado a Venezuela una amenaza para la seguridad e intereses del país sin nombre, y todas las acciones correspondientes a desestabilizar nuestra patria, debería ser más que suficiente para que todos los que decimos comulgar con las ideas libertarias bolivarianas  nos declaremos en permanente vigilia en defensa de nuestra revolución.
No es casualidad que las últimas proclamas de nuestros libertadores Bolívar y Chávez fueran más que un llamado, una instrucción a permanecer y fortalecer la unidad de los verdaderos patriotas. Es contraria a esta instrucción y por tanto indisciplina militante y revolucionaria, no acudir al llamado de unidad, unidad, unidad.
Para romper la unidad del cuerpo de la revolución los enemigos de la patria se valen de todas las herramientas y estrategias que incluso desde  el imperio le proporcionan para lograrlo. Hay situaciones complejas y seguramente esas complejidades serán profundizadas: mantener a la población en jaque, no dar tregua en materia de desestabilización económica; maniatar -en la medida de lo posible- la capacidad de maniobra del gobierno venezolano; desmoralizar las fuerzas chavistas, desde el llamado permanente a desconocer el liderazgo y la investidura del presidente obrero; son en definitiva y seguramente las acciones a seguir por parte de la oposición venezolana, siguiendo al pie de la letra las instrucciones que le son enviadas desde la CIA y el pentágono.
En este momento donde las jaurías muestran feroces sus dientes y se lanzan a tratar de desmembrar el cuerpo unitario de la revolución, no es admisible que haya quienes en su afán de decirnos sus descontentos o desacuerdos, se pronuncien mediaticamente, para lo cual los medios -hábilmente y no sabemos si en complicidad incluso con estos voceros-, aluden a su pasado de lealtad y de servicio a la revolución bajo la conducción del comandante Chávez.
Pero fue el mismo comandante Chávez que aquel diciembre, en su última aparición pública nos alertó de las estrategias del enemigo: No faltarán los que traten de aprovechar coyunturas difíciles”, y de verdad no han faltado ni los ataques ni los depredadores de libertades. A esta advertencia siguió la instrucción de mantener la “unidad, unidad, unidad”.
Desde llamados al gobierno a realizar elecciones, hasta declaratorias de rompimiento del hilo constitucional, son entregados a los enemigos de la patria como combustibles para incendiar al país, por quienes en otros tiempos de alguna manera desde su posición acompañaron esta lucha emancipadora. Acuñándole además al presidente Maduro las acciones independientes que pudieran llevar los demás poderes constituidos, como los son el poder electoral y el poder judicial.
Sin pruebas conducentes de que las acciones del CNE y el TSJ, son instrucciones emanadas del poder ejecutivo, estos voceros del purgatorio parecen coincidir con quienes por años han adversado. Pero si aun fuese así, que es el gobierno quien retrasa las elecciones de gobernadores, o  intenta no caer en la ingobernabilidad que promueve la asamblea nacional, acaso no es un legítimo derecho tratar de revertir el juego sucio de la derecha y el empresariado golpista en su acción desestabilizadora. Cómo entonces, desde una maquillada ingenuidad se desconocen estas maniobras golpistas y se hacen públicas apariciones tanto nacional como internacionalmente para avivar las hogueras de los adversarios de la revolución bolivariana y chavista, es decir a los adversarios del pueblo.

Nos toca seguir de pie, nos toca avanzar en la profundización de la revolución, nos toca además desde una disciplina y militancia revolucionaria, ser críticos y autocríticos, fieles acompañantes de los que hoy llevan el timón de este barco cargado de sueños libertarios, de patria grande, de patria libre y de infinita humanidad y amor. Por la patria, por lo hijos e hijas, por nuestro pasado heroico y nuestro futuro de gloria.

martes, 1 de diciembre de 2015

En Argentina no se perdió el miedo, más bien se olvidó el miedo

Hoy escuché con asombro, “En Argentina se perdió el miedo y ya inicia una nueva era”. Al instante vino a mi mente la imagen de las madres de la plaza de mayo, que no solo son un símbolo de lucha, sino que son y por sobre todas las cosas, testigos, experiencias vivientes de lo que significó los años de dictadura argentina; los años también de la “democracia” que se plegó a las políticas neo-liberales, impuesta por el Fondo Monetario Internacional, que llevó al país sureño, a una crisis económica y social como nunca antes se había vivido y que devino en fuertes disturbios entre un pueblo con hambre, con angustia y desasistido por el poder gubernamental, que se desvivía por defender a los banqueros y al poder económico antes que ponerse del lado del pueblo.
Entonces me pregunté, ¿se perdió el miedo?, y acaso no fue la era Kirchner, la que devolvió a los argentinos la capacidad no solo de soñar, sino la posibilidad real de comer, de trabajar, de tener salud, vivienda digna y un liderazgo mundial, devenido todo esto de un gobierno que puso definitivamente a la gente por encima de los bancos, y defendió a los argentinos por sobre todas las cosas, aún a costa de la más voraz campaña de desprestigio y ataques económicos conducidos por la prepotencia imperial, que nunca le perdonará a Nestor y a Cristina, haberlos vencido con sus pretensiones “ALCAicas” de subyugar a esa nación a sus designios.
La respuesta no puede ser otra: En argentina no se perdió el miedo, sólo se olvidó el miedo. El miedo a la incertidumbre de no tener que comer; el miedo a ser perseguidos; torturados y desaparecidos; el miedo a que saqueen los ahorros del pueblo, con medidas que solo privilegian al poder económico; el miedo a ser un pueblo desasistido socialmente; el miedo a entregarle la patria a las trasnacionales; y sobre todo el miedo a ser víctimas del Fondo Monetario Internacional.

lunes, 16 de marzo de 2015

Del “por qué no te callas” del Juan Carlos; al “yo decreto” del Obama, y otras insolencias imperiales

Por Jorge Moreno.

Amanecí de amenaza, amanecí asustando imperios, hubiese dicho hoy el “Chino” Valera Mora, y con sorpresa quizá, no por el hecho  que la nación sin nombre nos haya reconocido como una amenaza, ya que un país como el nuestro, que en su alforja lleve el trofeo de haber libertado cinco naciones del imperio más poderoso para la época, definitivamente debe contar -al menos-, como potencial amenaza a cualquier interés imperial.

      Por eso para nosotros no es una sorpresa amanecer así, amenazando imperios, ni mucho menos es una sorpresa que el ganador del Nobel de la Paz del año 2009, se quite la careta y asuma en sus propias manos el derrocamiento del gobierno legítimo constitucionalmente del presidente Nicolás Maduro. Bien sabíamos los que no nos creímos nunca aquella fachada pacifista, que intentaba dibujarle un sistema que matemáticamente ejecuta sus acciones, para tratar de justificar desde su entrada en la palestra mundial, las acciones belicistas que estaba condenado también cumplir, como parte de un entramado mundial de claras señales capitalista.

      Tampoco no sorprende la vocería que han asumido los líderes de una oposición que ya no podemos llamar venezolana, sino a la cual deberíamos llamar, como lo que son, una oposición yankista. Un sector minoritario del país que a lo largo de toda su trayectoria política y empresarial, han estado siempre a favor de venderle su alma al diablo, y ya sabemos quién es el diablo, cómo olvidar aquella frase del comandante Chávez, “huele a azufre”. Hoy esa vocería, es ambigua a la hora de deslastrarse de la insolencia Yanki, cómo también lo fue cuando Zapatero y su Rey, el señor Juan Carlos de Borbon, nos insultaron a todos los latinoamericanos, en aquella cumbre iberoamericana en Chile del año 2011, por un lado un Zapatero que en su complejo de raza arida, respondía a un digno Evo Morales, aludiendo a su color de piel lo siguiente: “Ante nuestros distintos colores de piel, que nos hacen -por cierto- muchos más atractivos como género humano, como es evidente”; luego vendría aquella deleznable actuación, de aquel hombre que no terminaba de entender que ya no era dueño de estas tierras latinas, que había olvidado que Bolívar y el pueblo hace más de doscientos años los habían expulsado de aquí, e intentó ordenar hacer silencio al Comandante Chávez, que en ese instante, defendía con vehemencia, desde su sentir patrio, la dignidad de los pueblos latinoamericanos.

      Lo único que nos sorprende es que la insolencia Yanki, no haya dicho al mundo, por qué realmente somos su amenaza, y haya aludido a esos argumentos que realmente los deja en evidencia, puesto que a partir de esa declaración, muchos  aquí tuvieron que admitir por ciertas las denuncias que se habían venido haciendo, de un golpe de estado continuado, a través de intentar desestabilizar el país, llegando incluso a la planificación de un magnicidio. Aunque sabemos que al imperio yanqui le vale poco la opinión de muchos e incluso de todos, a la hora de llevar a cabo sus acciones criminales.

      La fase más peligrosa de cualquier imperio, no ocurre precisamente mientras va en ascenso, sino por el contrario, es justo en su caída –y por lógica de supervivencia-, cuando echa mano a todo lo que está a su alcance para permanecer. En esos momentos donde poco importa las formalidades, surgen acciones realmente temerarias, propias del desespero ante la inminente derrota.

      Bien lo dijo nuestro cantautor, Jesús “El Gordo” Paez, al cantar la poesía de Andrés Eloy Blanco, “Giraluna duerme al niño”, en el intermedio de la grabación lanzó esta frase: “El imperio está herido de muerte, y hará todo lo que esté a su alcance para acabar esta primera revolución del siglo XXI”. Esta afirmación hoy cobra más vigencia que nunca.

      Por esta razón todos debemos redoblar esfuerzos en la defensa de nuestra independencia. Juntos, pueblo gobierno y fuerza armada, debemos ser cada vez más eficiente en este objetivo, que no solo pasa por la movilización permanente, sino que también exige de cada venezolana y venezolano, un compromiso aun mayor con esta patria y el legado Bolivariano que el comandante Chávez resucitó.

      No podemos seguir llamando revolucionario al burócrata, pero tampoco que se sienta revolucionario el que cae en la tentación de vender las divisas a través de sus cupos, el que especula, el que bachaquea, todos estos –creámoslo-, son al igual que el imperio, enemigos de la patria. Es hora de definiciones, no de ambigüedades, o se está con la patria o se está en contra de ella. Por eso, que no haya un solo servidor público agazapado, que no haya una sola necesidad del pueblo sin ser atendida, que no exista más la manía de debilitarnos colectivamente, a partir de un supuesto fortalecimiento individual.

      En el tapete está desde la imposición de un bloqueo económico, hasta el asesinato de nuestros líderes de la revolución, nada es demasiado para el imperio, que tampoco sea nada demasiado para los patriotas a la hora de defender esta patria, y podamos decirle al imperio gringo y su insolencia, junto al “Gordo Páez” también, “que hemos espantado los miedos, […] y que pueden usar sus balas, que pueden usar sus misiles, que pueden usar sus cañones, que pueden usar sus submarinos, como supositorios”. (1)

domingo, 9 de noviembre de 2014

Ayotzinapa


El camino a la escuela fue sembrado con la despedida
con el llanto del pecho y el grito del vientre
fue minado de muerte como en un campo de guerra
como una lejana maldición escrita en la alcoba de un viejo rico
como una mentira en lata de noticieros falsos de espíritu
Cada paso quedará manchado eternamente en la tierra quemada
en los gritos de clemencia de los asesinos y el silencio heroico
de la sangre joven que no sabe del miedo de morir al son de luchas
Cada hueso será una mina reventadora de la paz de los medios
de cada carne quemada que surjan todas las pieles para cubrir el dolor
de todas las madres
de todos los padres
de todos nosotros los que también esa noche morimos
porque los pueblos siempre serán solidarios en la hora y en la deshora
en la vida y en la muerte
y no necesitamos de premios gramy ni de palcos lujosos para decirte
verdadades
Nada de lindo y querido mientras nos asesinas a los hijos
nada de tregua justiciera
ni de ruedas de prensa donde lo único que se prensa es a la verdad
se le estira de pies y mano y se le amordaza como un grito odioso
que nadie quiere escuchar
Nada de pedir paciencia mientras sigues brindando a la salud de los mafiosos
Nada de decir que estaban dormidos para enterrarlos allí
nada de lindo y querido
nada de lindo y querido
Mexico no ha muerto